Cara a cara con la revolución
Noche a noche, en la soledad del cuarto de revelado, tenía el cuidado de recortar de sus rollos las fotos más “negativas” que le salían y dejar sólo las positivas a secar. Para no tirar las otras, se las llevaba a escondidas a su casa y las enterraba, en una lata envuelta en hule, debajo de las maderas del piso de su habitación.
Contratapa de Juan Forn en Pagina/12 del 19 de junio de 2015.
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